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¿Quo vadis escuela? Reflexiones y propuesta para iniciar el camino del cambio (versión 3.0)

domingo, agosto 18th, 2013
La Fundación Jaume Bofill y la UOC han puesto en marcha una interesante iniciativa: «¿Cuáles son las 3 cosas que he aprendido sobre educación?«, donde instan a los agentes educativos a participar pero no para hacer una reflexión sobre el pasado, sino una reflexión (de 1000 caracteres por ítem) sobre lo que creemos que funciona en la educación de hoy y que también puede funcionar en escenarios futuros.

Comparto aquí mi aportación: una pieza del puzzle para la mejora de la Educación en el que estamos trabajando. Ésta es una versión ampliada dirigida también al fórum Consescat de la «XXIII Jornada de reflexión, Juventud y educación en la era de la globalización».

1. – Hechos: vivimos en una nueva Era / Cultura, ahora somos «i-persons» y necesitamos competencias digitales.

Vivimos en la Era Internet y SIEMPRE podemos tener a nuestro alcance un dispositivo (smartphone, tableta ordenador …) que nos permite: tener acceso a cualquier información que podamos necesitar (inmensa memoria auxiliar), comunicarnos con todos (compartir, preguntar, difundir creaciones), hacer todo tipo de gestiones (compras, trámites …) y disponer una potente herramienta para registrar y procesar todo tipo de datos (cámara, herramientas de cálculo, editores de textos y gráficos …).

Debemos garantizar a todos  empoderamiento que supone usar estos dispositivos (de manera eficaz, eficiente, segura, en cualquier lugar y momento…) en muchas de sus actividades (trabajo, ocio, formación a lo largo de la vida…), ya que estas COMPETENCIAS DIGITALES que nos transforman en «i-persons« resultan cada vez más imprescindibles para vivir en esta sociedad ubicada entre el mundo físico y el ciberespacio.

Y para desarrollar estas competencias, además de integrarlas en el curriculum, es necesario que los estudiantes tengan dispositivos digitales en las aulas (de la escuela o propios-en los cursos superiores-) y los puedan utilizar cuando sea apropiado en sus actividades de aprendizaje.

OBSERVACIÓN: Los estudiantes, aunque son «nativos digitales» (como apunta Mark Prensky) y a menudo disponen del dispositivo, generalmente sólo lo utilizan para unas pocas actividades lúdicas (y no siempre con eficiencia y seguridad). Necesitan poder desarrollar adecuadamente las competencias digitales en la escuela.
2. – Problemáticas: nueva cultura y estudiantes con más capacidades exigen un nuevo curriculum… y nuevas competencias docentes.

La Educación acerca la cultura de la sociedad a los estudiantes, orienta en cada caso su desarrollo (cognitivo, emotivo-volitivo, moral-espiritual, físico, social-comunicativo, artístico…) y la construcción de su identidad /proyecto vital, y los prepara para vivir como personas buenas, felices y útiles a la sociedad. Por ello, si ha cambiado la cultura (estamos en la Era Internet) y las capacidades potenciales de los estudiantes (ahora «i-persons» empoderados con el omnipresente tecnología), es necesario actualizar los objetivos de la Educación.
Aunque ahora la información está omnipresente (Google, Wikipedia …), hoy como ayer hay que tener en memoria un amplio vocabulario y conocimientos (para pensar, hablar, leer) y un adecuado sistema de valores, pero además, para afrontar los retos de la compleja y cambiante Era Internet, necesitamos nuevos saberes y desarrollar más algunas capacidades/competencias (creatividad, reflexión crítica, autoconocimiento, autonomía/emprendimiento, trabajo colaborativo, TIC, idiomas, aprender a aprender…).

Los nuevos objetivos, el empoderamiento de los estudiantes con las TIC y los nuevos recursos educativos disponibles (ordenadores, pizarras y tabletas digitales, EVAs, entorno físico y virtual de la escuela…) exigen cambios metodológicos, organizativos y en la evaluación los aprendizajes, en definitiva un NUEVO CURRÍCULUM coherente con el presente, que prepare para el futuro y donde los alumnos descubran el placer y la utilidad de aprender.

¿Seremos capaces de concretar este curriculum y la formación que necesitarán el profesorado… y los equipos directivos de los centros?
3. – Soluciones (parciales): con el «curriculum bimodal» nos alumnos aprenden más y reducimos el fracaso escolar.

La aplicación del «curriculum bimodal» está al alcance de TODOS los centros y profesores, se puede aplicar de forma completa o parcial y con más o menos tecnología (mínimo un ordenador con videoproyector en el aula). Nos sitúa en un paradigma educativo («aprender haciendo consultando información y retener vocabulario») más en consonancia al mundo actual donde los alumnos son más autónomos y, según los datos de las investigaciones realizadas, están más motivados, aprenden más y en general mejoran su rendimiento académico.

Aspectos clave del CURRICULUM BIMODAL:

1.- Los alumnos conocen y aprenden a definir los conceptos y hechos básicos de cada materia (memorización reconstructiva)
2.- Los alumnos (que son -o serán- «i-persons») construyen su «memoria auxiliar» (apuntes, PLE, Internet … ) y la consultan cuando hacen exámenes prácticos y actividades orientadas al desarrollo competencial (búsquedas, problemas, proyectos, asunción de roles … trabajos colaborativos en el aula y en el entorno)
3.- Realización de muchas actividades de aprendizaje con auto/hetero evaluación continua y exámenes-control.
4.- Cuidadosa acción tutorial: detección de dificultades, motivación, consideración de los talentos y las emociones, orientación personal, académica y profesional, apoyo familiar…

El curriculum bimodal considera importante (hoy como ayer) la adquisición/memorización de un amplio vocabulario y conocimientos de referencia (cada profesor informa a principio de curso del glosario básico de su asignatura), pues lo necesitamos para poder pensar, hablar, leer, buscar información… y para ello propone técnicas que superan la memorización mecánica basadas en conocer y comprender, aplicar en múltiples actividades significativas para el estudiante y desarrollar de la habilidad de construir definiciones. Para verificar el aprendizaje de los glosarios básicos, los alumnos harán exámenes tradicionales, donde no podrán consultar apuntes).

Pero por otra parte, el curriculum bimodal consciente de que los estudiantes son/deben ser «i-persons» (hábiles en el uso de sus «siempre al alcance» dispositivos digitales) les permite disponer de sus apuntes (y si el profesor lo considera oportuno también del acceso a Internet) cuando el objetivo es que realicen actividades o exámenes prácticos. De la misma manera que habiendo calculadoras pierde sentido tener que realizar largas divisiones (lo que no obsta para que debamos saber dividir), disponiendo siempre del omnipresente Internet resulta absurdo que hoy  los alumnos deban invertir tiempo en aprender complejas fórmulas… y que suspendan exámenes si las olvidan; lo importante es que con las herramientas a su alcance sepan resolver los problemas en un tiempo razonable.

Con todo ello, el curriculum bimodal proporciona un camino para la transición de las metodologías didácticas y evaluativas tradicionales (suficientes en un mundo más sencillo y estable) basadas en la memorización de conocimientos hacía unas metodologías donde podamos usar los dispositivos digitales como usamos el lápiz o la calculadora. La escuela debe reconocer que hoy las personas hemos evolucionado, somos «i-persons», tenemos nuevas capacidades potenciales (como el acceso  permanente a cualquier información  desde nuestros dispositivos digitales) i hemos de enfrentarnos a un mundo más complejo y mutante que exige que desarrollemos muchas nuevas competencias… pero contando con el apoyo de las poderosas y omnipresentes herramientas TIC.