Archive for marzo, 2013

Manual del currículum bimodal

domingo, marzo 3rd, 2013

El primer artículo: ¿Qué es el currículum bimodal? – (català) –  (English)(Français)
Ver presentaciones multimedia: Hacia un currículum bimodal: cambio de paradigma en las aulas y la praxis del currículum bimodal.

Introducción: Nueva Cultura, «i-Persons» y Educación

Hace ya algunos años que hemos entrado en una nueva era, la Era Internet, con una nueva cultura que se distancia claramente de la cultura contemporánea de los siglos XIX y XX, y vivimos “el momento con mayor cambio social de tota la humanidad” (Partal, 2001)

Entendiendo la cultura como el «conjunto de representaciones, reglas de conducta, ideas, valores, formas de comunicación y pautas de comportamiento aprendidas (no innatas) que caracterizan a un grupo social» (Quintanilla, 1992), la globalización económico-cultural y los incesantes avances científicos -especialmente la construcción del ciberespacio– han comportado profundos cambios en nuestro sustrato cultural conformando un «… nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a las tecnologías de la información» (Castells, 2000:60).

Así, hoy en día, entre los instrumentos que la mayoría de nosotros tenemos SIEMPRE a nuestra disposición cuando realizamos un trabajo o construimos aprendizajes, además de los tradicionales lápiz y papel… también está el acceso a Internet (mediante teléfono móvil, tableta digital, ordenador…).


 

Internet nos facilita localizar en todo momento cualquier tipo de información que necesitemos y multiplica nuestras posibilidades de comunicación y de realización de tareas en el ciberespacio, este mundo paralelo donde cada vez hacemos más cosas y consiguientemente dedicamos más tiempo cada día. Y es que la importancia de Internet ya es tan grande que la ONU en algunos de sus informes considera el «libre acceso a Internet» dentro de los Derechos Humanos, promoviendo actuaciones firmes de los gobiernos contra la «brecha digital» (El Mundo, 2011).

Los cambios que se están produciendo en nuestro entorno son sustantivos y nos plantean nuevos retos al tiempo que nos proporcionan nuevos recursos y nuevas posibilidades. El acceso (casi) permanente a Internet, además de proporcionarnos un mundo paralelo – ciberespacio- en el que tenemos la opción de realizar casi todas las actividades humanas, supone como si nuestro cerebro se hubiera ampliado con un nuevo lóbulo (el lóbulo Internet) capaz de acceder en todo momento a cualquier información que podamos necesitar. Esto no es fruto de una mutación ni nos da la omnisciencia, pero constituye sin duda un salto evolutivo de primera magnitud en la evolución humana: ahora las personas (las “i-Person« que hemos integrado los «i-Phone», «i-Pad»…en nuestra vida) somos potencialmente mucho más poderosas que los demás «Homo Sapiens» porque nos estamos adaptando mejor al nuevo escenario cultural (Marquès, 2011 b).

En este marco, la Educación, hoy como siempre, pretende facilitar el máximo desarrollo integral (intelectual, emotivo/volitivo, moral, físico…) de cada persona, y transmitirle la cultura de la sociedad, especialmente del entorno en el que vive, para que pueda trabajar, ayudar a los demás y en suma desarrollar su vida de forma que le resulte satisfactoria. Y todo ello sin olvidar que «sólo si enseñamos a los jóvenes a criticar les ofrecemos de veras cultura. Si no, lo que llamamos cultura no es más que indolencia mental colectiva « (Scruton, 2001).


Ahora, no obstante, esta función transmisora de la cultura exige una revisión profunda del currículum que desarrollamos en los centros docentes. Si hoy tenemos una “nueva cultura”, unos nuevos instrumentos de trabajo, unas nuevas formas de comunicación… no podemos seguir formando y evaluando a los estudiantes con las metas, instrumentos y procedimientos del pasado.


Y de la misma manera que hasta ahora la Educación debía ayudarnos a sacar partido de las maravillosas potencialidades de nuestro cerebro (para comunicarnos, leer, calcular, crear, convivir…), ahora además debe ayudarnos a hacer lo propio con este Internet omnipresente que llevamos siempre encima, que nos libera de memorizar muchas cosas (y decimos muchas, no todas), pero que también nos exige el desarrollo de nuevas habilidades/competencias si queremos evitar algunos riesgos potenciales que comporta su uso: dependencia, informaciones incorrectas, pensamiento superficial (Carr, 2010; Marquès, 2011). En definitiva todos los recursos tecnológicos comportan riesgos (el fuego quema, la electricidad puede matar…), y no por ello renunciamos a sus aportaciones con las que nos facilitan la vida; lo que hacemos es minimizar los riesgos proporcionando una adecuada formación a los ciudadanos.


Porque pese a que se diga que las nuevas generaciones, los “nativos digitales” como los llama
 Marc Prensky (2010), son muy hábiles para utilizar las TIC, la verdad es que esta habilidad se manifiesta solo en aquello que les interesa: jugar, buscar música y películas, relacionarse en las redes sociales… Aunque muchas veces podemos constatar en ellos las características que apunta Prensky (predisposición al multiproceso, a la interacción en pantallas y a compartir, al acceso superficial no lineal a la información con preferencia por lo multimedial frente a lo textual…), la mayoría de los niños y jóvenes (como también la mayoría de los adultos) actualmente desconocen muchos de los riesgos del ciberespacio, y no saben seleccionar con buen criterio las herramientas y metodologías más eficientes para cada tarea escolar o la información más adecuada para cada circunstancia. Y es que para el desarrollo de un buen criterio para la selección de información y herramientas se requiere una formación adecuada y mucho tiempo de práctica, hechos que no se dan en una escuela donde apenas se dedica atención al ciberespacio, pese a que hoy es un mundo paralelo donde los estudiantes (y cada vez más ciudadanos de todas las edades) nos pasamos muchas horas a la semana. ¿Habrá que ir pensando en acompañar las clásicas asignaturas de “ciencias naturales” y “ciencias sociales” con una nueva asignatura: “ciencias del ciberespacio”? 



¿En qué consiste el currículum bimodal? ¿Cómo aplicarlo?


El cambio de escenario cultural que supone vivir en la Era Internet nos está obligando a evolucionar para adaptarnos al nuevo entorno social, y poco a poco nos vamos transformando en “
i-Persons” siempre conectadas a Internet (cada vez es más estable y rápido) y con acceso permanente a sus inmensas fuentes de información. De esta manera, (casi) siempre que tenemos que hacer un trabajo podemos buscar en Internet la información necesaria, y casi siempre la encontraremos.

Por supuesto que para ello deberemos “saber buscarla”, “con eficiencia”, y a menudo disponiendo solo de un tiempo limitado que no nos permitirá estar continuamente aclarando conceptos en la Wikipedia y otras enciclopedias de Internet. Así pues, además de “saber buscar” la información, deberemos “tener ‘in mente’ un amplio vocabulario” que nos libere de tener que estar continuamente consultando en Internet el significado de palabras desconocidas. Por lo tanto, aunque dispongamos de Internet, seguimos necesitando de nuestra memoria: para almacenar vocabulario y también para recordar las actividades que vamos realizando, con las que iremos construyendo nuestra experiencia. 

En este escenario socio-cultural, adoptar el currículum bimodal significa considerar que (casi) todas las actividades de aprendizaje que realizarán nuestros alumnos serán de dos tipos: “hacer cosas” con el apoyo de sus apuntes e Internet y “memorizar” vocabulario y experiencias. Y todo ello prestando especial atención a la tutoría, la evaluación (continua y exámenes) y la realización de actividades significativas y multi-rol por parte del alumnado


 

El currículum bimodal, que consideramos se puede aplicar a partir de los 8 años una vez superados los aprendizajes básicos de la lectura, la escritura y el cálculo, significa para los estudiantes: “aprender haciendo con apuntes e Internet y retener  vocabulario”.  Veamos con detalle los dos tipos de actividades que contempla el currículum bimodal:

1.- Actividades prácticas. Son actividades que suponen la realización de una tarea (resolver problemas, analizar frases o procesos, evaluar situaciones o materiales, planificar y desarrollar proyectos, realizar síntesis, crear…) y exigen aplicar diversas habilidades cognitivas (análisis, síntesis, razonamiento hipotético-deductivo, valorar, explorar, seleccionar, crear, planificar…). Su objetivo es que los alumnos creen conocimiento (consultando información), lo apliquen a situaciones reales, lo compartan, discutan sobre ello… y desarrollen competencias.



El currículum bimodal prescribe que al realizar estas actividades prácticas los alumnos SIEMPRE podrán consultar sus apuntes, y si el profesor  lo considera oportuno también podrán consultar libros e Internet… Así pues, otro de los objetivos de estas actividades es que los estudiantes se acostumbren a trabajar con estos apoyos (apuntes, libros, Internet y otras herramientas TIC) que son como una “memoria auxiliar”  que (casi) SIEMPRE tendrán a su disposición en sus estudios y en su vida laboral. Eso sí, las tareas tendrán asignado un tiempo determinado y habrá que respetarlo, de manera que los estudiantes que no tengan “in mente” un buen vocabulario o no tengan experiencia en realizar tareas similares… difícilmente podrán cumplir con el trabajo dentro del tiempo estipulado (buscar y encontrar en Internet lleva su tiempo). 

Las actividades prácticas con apoyo documental a veces se realizarán individualmente, para fortalecer la autonomía y autoconfianza de los estudiantes, otras veces serán grupales, para promover la ayuda mutua y el trabajo colaborativo. En cualquier caso, en estas tareas los alumnos no memorizarán datos, pero si construirán nuevas experiencias que dejarán huella en su memoria y posteriormente su recuerdo reforzará su autoconfianza y les ayudará en la realización de futuras tareas similares. No olvidemos que disponer de las fórmulas no garantiza saber resolver los problemas, pero la realización de una misma actividad en distintos contextos les permitirá acumular experiencias que les irán proporcionando «criterio» para ajustar cada vez mejor su «saber hacer» a cada contexto donde deban aplicarlo.

Para cada asignatura y curso, el profesor decidirá a principio de curso las actividades prácticas que considera imprescindible que sus alumnos sepan realizar (lista de actividades prácticas básicas). Opcionalmente también preparará una segunda lista de actividades prácticas avanzadas dirigidas a los alumnos que quieran obtener una calificación de excelente. Los alumnos recibirán a principio de curso estas listas para que tengan claro lo que deben aprender. Como ejemplo de actividades prácticas tenemos:

          Resolver problemas y hacer ejercicios de relacionar, analizar…

          Actividades que exijan experimentar e investigar (simuladores, webquest)

          Líneas de tiempo, mapas conceptuales y geográficos, diagramas, posters

          Buscar recursos multimedia para exponerlos en la pizarra digital (PD).

          Presentar trabajos en la PD, explicar cómo se han hecho, las dificultades.

          Elaborar síntesis de las clases y noticias de prensa en su “blog personal”.

          Elaborar entre todos el “wiki-libro” de la asignatura y el “diario de clase”.

          Crear material didáctico, cuentos, inventar cosas… y presentarlo en la  PD

          Proyectos (diseño, desarrollo, evaluación), análisis de casos.

          Debates en foros presenciales y on-line, aprendizaje dialógico.

En el desarrollo de las clases se podrán aplicar todo tipo de metodologías (tradicionales o innovadoras, con o sin TIC). Pero también aquí la utilización de los recursos TIC ampliará enormemente (en cantidad, potencialidad didáctica y relevancia de los aprendizajes) el abanico de posibles actividades de aprendizaje que podemos ofrecer al alumnado. Además, la utilización de las TIC por parte de los alumnos facilitará que desarrollen sus competencias digitales.

2.- Actividades de memorización comprensiva. Son actividades que se centran sobre todo en la adquisición de vocabulario y datos (conceptos, hechos, personas, tablas de multiplicar, ortografía…)  por parte de los estudiantes, ya que aún viviendo en la Era Internet disponer  de un  amplio vocabulario sigue siendo imprescindible: para pensar (pensamos utilizando “nuestro” vocabulario), para entender lo que leemos o nos dicen, para comunicarnos, para buscar en Internet y entender sus aportaciones…  El objetivo de estas actividades es que el alumnado comprenda, memorice, integre en sus mapas mentales esta información… y luego la reconozca (en los textos y discursos), la utilice (al pensar, al hablar, al realizar otras actividades…) y sea capaz de explicarla (definir cada una de las palabras de este vocabulario, de manera adecuada a su edad y nivel educativo). 

Para cada asignatura y curso, el profesor decidirá a principio de curso los 50 o 100 conceptos, procesos, hechos, personajes… que considere imprescindible que sus alumnos memoricen e integren en sus esquemas mentales: será el glosario de la asignatura,  que los alumnos recibirán a principio de curso para que tengan claro qué se espera que aprendan de memoria.

Y en cada sesión de clase se trabajará sistemáticamente una parte de este listado, realizando múltiples y diversas actividades de aprendizaje (individuales, grupales y colaborativas) orientadas a la memorización de estos contenidos.  Ya sabemos que las personas recordamos con facilidad la información que utilizamos a menudo, “el vocabulario que se fija en la memoria es el que hemos necesitado y utilizamos, y el que más oímos y leemos…” (Romero y Marquès, 2012). Por lo tanto debemos dar funcionalidad al vocabulario y los datos que los estudiantes vayan aprendiendo mediante la realización de nuevas actividades (lecturas, definiciones alternativas, relaciones, escritura creativa…) que requieran su utilización y la transferencia de sus aprendizajes). Así se pueden hacer actividades como:

          El profesor explica en la PD y hace preguntas, enfatizando el glosario.

           Alumnos definen palabras en la PD escribiendo sus características. Entre todos se mejoran las definiciones (consultando también RAE, Wikipedia…)

          Cada alumno apadrina palabras del glosario: hará diapositivas con fotos y definiciones y todos las valorarán en la PD. Luego hará un mural.

          Cada alumno elabora su glosario en su libreta o wiki (foto, definición…)

          Buscar y subrayar palabras del glosario en el libro de texto, artículos…

          Ejercicios test y de aplicación: dibujar conceptos, definición alternativa, relacionar, escritura creativa, esquemas, líneas de tiempo, mapa conceptual

          Examen de respuesta rápida: el profesor dicta palabras y da a los alumnos 1 minuto a para contestar antes de seguir con la siguiente. Lo que fallan luego se lo preguntan por parejas hasta aprenderlo (así recuperan)

          Alumnos elaboran test de preguntas para pasar a los compañeros.

          Concursos y juegos: tarjetas con las palabras para jugar al trivial…

          Lectura comprensiva, analítica, crítica: literaria, de búsqueda, profunda.

Tal vez se sigan haciendo muchos de los ejercicios que “tradicionalmente” se han realizado en la escuela, pero además se podrán utilizar todo tipo de metodologías  (tradicionales o innovadoras, con o sin TIC). Sin duda, la consulta y estudio de los contenidos multimedia y la realización de los ejercicios autocorregibles de los libros de texto digitales y demás plataformas educativas de Internet constituirán una gran ayuda para profesores y estudiantes. 

¿Qué concepciones sobre el aprendizaje contempla el currículum bimodal? ¿Con qué planteamientos es incompatible?

El currículum bimodal se construye sobre los principios de la Escuela Nueva (Marquès, 2010). Recoge aportaciones de las principales concepciones sobre el aprendizaje (socio-constructivismo, aprendizaje significativo y por descubrimiento, cognitivismo…, incluso del conductismo en algunas circunstancias) y de las corrientes didácticas contemporáneas (aprendizaje dialógico, aprender haciendo…).

Solamente resulta incompatible con el memorismo estricto de la “escuela tradicional”, que no acepta uno de los principios esenciales del currículum bimodal: “la utilización habitual de apuntes e Internet para la realización de actividades prácticas”. Estos planteamientos, abiertos a la autonomía del alumnado para acceder a fuentes de información cuando debe realizar tareas prácticas, reciben el sustento de la teoría conectivista del aprendizaje de George Siemens.

El conectivismo considera la necesidad que hoy tenemos de conocer y conectar las cambiantes fuentes de información a nuestra disposición, ya que los datos que memorizamos pueden quedar rápidamente obsoletos pero el conocimiento de las fuentes de información adecuadas (generalmente en Internet) nos proporcionará en cada momento la información más actualizada. Saber cómo y saber qué están siendo complementados con saber dónde (la comprensión de dónde encontrar el conocimiento requerido)” (Siemens, 2004). El conocimiento no solamente reside en las personas, está disperso en múltiples fuentes de información que los estudiantes deben aprender a usar según sus intereses y necesidades. “El aprendizaje (definido como conocimiento aplicable) puede residir fuera de nosotros». “La tecnología está alterando (recableando) nuestros cerebros. Las herramientas que utilizamos definen y moldean nuestro pensamiento. Muchos de los procesos manejados previamente por las teorías de aprendizaje pueden ser ahora realizados, o apoyados, por la tecnología”. (Siemens, 2004).

¿Cómo preparar las listas de vocabulario y actividades prácticas?

Cada profesor o equipo docente determinará al empezar cada curso el glosario de la asignatura que debe memorizarse y las actividades prácticas  que se deben saber hacer. Así  los alumnos sabrán claramente desde el principio qué deben aprender.

Para elaborar estas listas, el profesor puede revisar un buen libro de texto marcando con rotulador fluorescente las palabras (conceptos, hechos, personas, sistemas conceptuales…) más importantes y las actividades prácticas (ejercicios, problemas…) que considere que los alumnos deberían saber hacer.

A partir de estas referencias extraídas del libro, complementadas con las que le dicte su criterio de especialista  y tal vez añadiendo otras relacionadas con el contexto y las circunstancias de sus alumnos, cada profesor elaborará la lista del glosario de la asignatura (vocabulario básico). Este glosario se puede presentar en una cartilla personalizada para cada estudiante (cartilla del alumno), que puede facilitar el control de los aprendizajes: los alumnos marcarán lo que creen que van aprendiendo y el profesor lo irá verificando.

En cualquier caso se recomienda que el primer día de clase se proporcione este glosario a los alumnos para que lo lean e indiquen qué palabras ya conocen y cuales sabrían además definir o explicar.  Así los estudiantes entrarán en contacto con los conceptos clave de la asignatura y aflorarán posibles conocimientos previos.

En idiomas, el glosario incluirá: frases coloquiales básicas, estructuras tipo, reglas gramaticales… Y en matemáticas, en los primeros cursos, estarán presentes las imprescindibles tablas de multiplicar.

Igualmente elaborará la lista de actividades prácticas básicas y competencias a desarrollar. Y además, opcionalmente podrá añadir un listado de actividades prácticas avanzadas para los alumnos que aspiren a una calificación de excelente.

¿Cómo es la evaluación en un currículum bimodal?

Se realizará una evaluación continua con periódicos exámenes de control.

1.- Evaluación continua. Todas las actividades que realicen los estudiantes serán corregidas y proporcionarán un “feedback” a cada estudiante. Además quedará un registro valorativo de las mismas (puntos positivos, nota…) que permita hacer un seguimiento de los progresos que van realizando los estudiantes y de su implicación en las actividades de clase. La evaluación se realizará de múltiples formas, implicando al alumnado en esta tarea:

·         Realización de ejercicios autocorrectivos.

·         Autocorrección del alumno según instrucciones del profesor, rúbricas.

·         Corrección entre pares.

·         Correcciones colectivas lideradas por el profesor.

·         Presentación, debate y corrección colectiva en la pizarra digital.

2.- Exámenes de control. El profesor realizará una corrección individual de las tareas de los estudiantes en los exámenes de control sistemático de los aprendizajes. De acuerdo con la tipología dual de las actividades de aprendizaje que postula el currículum bimodal, se consideran dos tipos de exámenes:


2.1.- Exámenes prácticos con apoyo de la “memoria auxiliar (los estudiantes podrán tener acceso a sus apuntes, libros, Internet). Serán actividades del tipo: resolución de problemas, análisis gramaticales, comentarios de textos, síntesis de documentos, relacionar hechos y circunstancias históricas…  que deberán realizarse en un tiempo determinado. Se referirán pues a las listas de actividades prácticas básicas y avanzadas. La realización de actividades avanzadas permitirá obtener notas más altas.

Se recomienda que los exámenes incluyan unas actividades prácticas básicas (obligatorias para todos) y otras actividades complementarias opcionales (sin dar más tiempo) con ejercicios avanzados. Los alumnos que hagan todas las tareas básicas podrán tener notable. Tendrán excelente quienes además hayan hecho alguna tarea avanzada.


Para estos exámenes, los estudiantes que habitualmente en clase vayan haciendo bien las tareas con sus apoyos documentales no van a necesitar estudiar pues el
 examen será como un ejercicio más de clase donde los alumnos podrán consultar apuntes, libros y (si el profesor lo autoriza) Internet. 

Los exámenes prácticos (siempre usando la memoria auxiliar) propondrán varias tareas básicas para hacer en un tiempo adecuado. Además (sin dar más tiempo) pueden añadir 2 tareas avanzadas. Los alumnos que hagan todas las tareas básicas podrán tener notable. Tendrán excelente quienes además hayan hecho alguna tarea avanzada.

En asignaturas como Ciencias, Sociales… si durante el curso se han hecho y evaluado muchas actividades prácticas, puede resultar innecesario hacer exámenes prácticos de control.


2.2.- Exámenes memorísticos. Permitirán comprobar el aprendizaje por parte de los estudiantes del vocabulario y los datos básicos de la asignatura y su capacidad para explicarlos. Serán preguntas y ejercicios centrados en el uso y la definición de los elementos del glosario de la asignatura y pueden incluir también hasta un 30% de preguntas sobre otros conceptos complementarios tratados en clase. Demostrar el conocimiento de estos últimos permitirá obtener las calificaciones de notable alto y excelente.

Como ha ocurrido hasta ahora, los estudiantes deberán estudiar los días antes del examen con el fin de reforzar los contenidos que debe tener memorizados para superar las preguntas de la prueba. Y en el examen deberán aportar datos básicos de personas y hechos, definir conceptos y procesos…

3.- Determinación de la nota final. Como propuesta de partida, que cada profesor ajustará según la asignatura, curso y circunstancias, en la etapa de enseñanza obligatoria sugerimos:

– Las notas y puntos que hayan obtenido los estudiantes en la evaluación continua de las actividades habituales de clase (las que no son exámenes) servirán para aumentar o disminuir en un máximo de 2 puntos (sobre 10) las notas de los exámenes.

– Las notas de los exámenes y ejercicios memorísticos supondrá entre un 30% y un 50% de la nota de la asignatura

– Las notas de los exámenes y ejercicios prácticos supondrá el resto, entre un 70% y un 50% de la nota de la asignatura.

¿Qué entendemos por «memoria auxiliar»?

Disponiendo de una permanente conexión a Internet, las «i-person» pueden acceder siempre a las inmensas fuentes de información del ciberespacio para buscar y encontrar los datos que puedan necesitar en cada momento. Cuando por ejemplo al ver una película histórica queremos situar a un personaje en su contexto histórico, además de ubicarlo en los referentes históricos que recordemos, rápidamente podemos ampliar esta información con nuestro Smartphone o tabletadigital. Si somos buenos buscadores de Internet (una de los aprendizajes clave que debe garantizar la escuela hoy), en unos segundos obtenemos la respuesta. Como dice Dolors Reig, “Internet se convierte en nuestro disco duro externo, el lugar en el que almacenamos muchas de las cosas que antes solamente podíamos memorizar» (Reig, 2012). En este sentido, hoy en día Google se ha convertido ya en una memoria externa siempre a nuestra disposición.

De esta manera, cambiamos la forma de aprender: podemos retener la información directamente en nuestro cerebro o bien recordar que está en Internet (a veces recordamos incluso en qué lugar de Internet está). Según una investigación de Betsy Sparrow, profesora adjunta de la Universidad de Columbia (Nueva York) que publica la revista Science, como que Internet proporciona una especie de memoria colectiva, las personas renuncian recordar la información a la que saben que pueden acceder desde el ordenador, pero se preocupan en recordar dónde podrán encontrarla (Sparrowet al., 2011). Es decir, tendemos a almacenar menos información en nuestra memoria cerebral y a utilizar Internet como banco personal de datos, como “memoria auxiliar externa”. Por otra parte, seguimos recordando en el cerebro los datos concretos de las cuestiones que nos interesan. En la misma línea se pronuncia el profesor Manuel Area: “Ante tanta información, es más útil conocer el procedimiento para obtener en cada ocasión la información más adecuada, que no almacenar datos para cuando puedan ser útiles” (Area, 2008).


De acuerdo con Siemens, si ya supone un reto activar el conocimiento previamente  adquirido en las situaciones donde se requiere, cuando el conocimiento que se necesita no es conocido la habilidad de conectarse con fuentes que nos lo puedan proporcionar resulta esencial.
 A medida que el conocimiento crece y evoluciona, nuestra habilidad para aprender lo que necesitamos mañana es más importante que lo que sabemos hoy, el acceso a lo que se necesita es más importante que lo que ya se sabe. Por ello, “la alimentación y mantenimiento de las conexiones es necesaria para facilitar el aprendizaje continuo” y “la habilidad de ver conexiones entre áreas, ideas y conceptos es una habilidad clave”. (Siemens, 2004). La tubería es más importante que su contenido.

En este contexto hay que considerar que esta búsqueda de información en Internet siempre lleva su tiempo. Por ello, pese a esta permanente disponibilidad de los contenidos de Internet, para facilitarnos el acceso a las informaciones (documentos, enlaces, videos…), contactos (personas, redes…)  y  herramientas  de Internet que estén más relacionados con nuestras actividades habituales, una buena opción es ir construyendo un entorno en Internet (web, blog, wiki…)  donde vayamos colocando de manera ordenada todos estos recursos a medida que los vayamos encontrando. Así, cuando los necesitemos, los podremos tomar rápidamente.



A este espacio lo llamamos “memoria auxiliar”. Y es como una gran biblioteca-agenda-taller que podemos ir llenando (como hacemos con nuestra memoria) con datos y también herramientas para el proceso de la información. Y cuando lo necesitemos allí iremos a buscar  la información o a trabajar con nuestras herramientas. En el caso del autor de este artículo, su memoria aumentada es esta página web: peremarques.net.

Cuando tampoco encontremos en nuestra memoria auxiliar lo que necesitamos, aún nos quedará la posibilidad de buscar la información en Internet con nuestros buscadores y también la de consultar a nuestros colegas en nuestras redes de contactos.

El concepto de “memoria auxiliar” es próximo a los llamados «entornos personales de aprendizaje» (EPA o PLE): “conjunto de herramientas, fuentes de información, conexiones, y actividades que cada persona utiliza de forma asidua para aprender“ (Adell y Castañeda, 2010). Pero la memoria auxiliar constituye un entorno que nos será de utilidad en numerosas circunstancias toda la vida (no solamente cuando realicemos actividades de aprendizaje): estudios, trabajo, ocio, gestiones diversas…

La memoria auxiliar es un entorno personal que conviene que los estudiantes empiecen a construir en la escuela, poco a poco y la utilicen como apoyo para realizar las actividades prácticas (incluso en los exámenes prácticos) y también como «vademecum» donde tener sintetizado el vocabulario y los datos que hay que memorizar. Consideramos 3 tipos de memoria auxiliar

– Memoria auxiliar en papel (apuntes en papel).

– Memoria auxiliar digital (en lápiz de memoria).

– Memoria auxiliar en Internet.

Los más jóvenes pueden empezar  su memoria auxiliar en papel, como una libreta, carpeta o portafolio donde recopilar apuntes y recortes de publicaciones sobre la asignatura o del interés del alumno. Más tarde ya empezarán a crear sus primeros entornos personales digitales (por ejemplo en un documento de texto) que podrán llevar siempre consigo en un lápiz de memoria. Y cuando dispongan de conexión a Internet empezará a construir su primera memoria auxiliar en Internet (formato blog, wiki, web…).

En cualquier caso, la MEMORIA AUXILIAR estará organizada en secciones (como una biblioteca), y cada estudiante (como su bibliotecario) debe saber (recordar en su memoria cerebral) qué hay en ella y dónde está cada cosa.


En definitiva se trata de que los estudiantes vayan construyendo como siempre su
memoria (su representación de la realidad, del mundo) a partir de la información que reciben y de sus aprendizajes, de sus acciones y experiencias… pero repartiendo esta información entre el espacio habitual de la “memoria cerebral” y el nuevo espacio también (casi) siempre accesible que llamamos “memoria auxiliar”.

La importancia de elaborar apuntes

La memoria auxiliar es un recurso personal de cada alumno, como lo es su memoria física. Con independencia del tipo de memoria auxiliar que utilice (en papel, digital o en Internet), lo esencial de la memoria auxiliar de cada alumno son sus apuntes, la recopilación de aquellos datos que cada estudiante considera más importantes y que le pueden ser útiles para realizar actividades.

Cada alumno debe asegurar que entre lo que sabe de memoria y lo que hay en los apuntes dispone de todo lo necesario para realizar bien cualquier tarea práctica. Por ello cada alumno debe elaborar sus propios apuntes, no sirve que el profesor dicte unos apuntes para todos.  Los estudiantes construirán sus apuntes a partir de…

– Lo que ven en los libros de texto.

– Las explicaciones del profesor.

– Lo que encuentran en Internet.

– Lo que comentan con otros compañeros o ven en sus apuntes…

Cuando hacemos apuntes revisamos, reforzamos y enriquecemos nuestros esquemas mentales, aprendemos.  Al elaborar apuntes (p.e. a partir de un libro) debemos determinar si la información que leemos es importante (nos puede ser útil), para lo cual debemos relacionarla con otra información que ya tenemos. En caso afirmativo hemos de valorar además si ya la tenemos en la memoria, ya que  en caso contrario la añadiremos a los apuntes, en el lugar que corresponda de los apuntes, pues desordenados no nos serán útiles.

Así pues,  al hacer los apuntes establecemos nuevas conexiones entre o que sabemos y la nueva información, integramos y damos significado a lo nuevo, ayudando también a su memorización.

Las 2 modalidades de currículum bimodal: ¿Cuál nos conviene aplicar? ¿Qué TIC necesitamos?

Atendiendo al tipo de memoria auxiliar que utilizarán los estudiantes, consideramos dos modalidades de aplicación del currículum bimodal:

1.-  CB con “memoria auxiliar de papel”, construida por cada alumno en una libreta de apuntes.

Es la modalidad que recomendamos utilizar la primera vez que se aplique el currículum bimodal, y que generalmente convendrá utilizar siempre en los cursos previos al Ciclo Superior de Primaria. También es la modalidad que tendremos que utilizar cuando no dispongamos en el aula de ordenadores o dispositivos digitales para todos los estudiantes.

Como el currículum bimodal da mucha importancia a la puesta en común en el aula del trabajo que realizan los alumnos, para mejorarlo entre todos y estimular capacidades expresivas y argumentativas, siempre resultará imprescindible  disponer por lo menos de una pizarra digital (y mejor si fuera una PDI – pizarra digital interactiva-). También sería deseable contar con un lector de documentos.

 2.- CB con “memoria auxiliar digital / Internet”, elaborada por cada alumno en un dispositivo digital (disco duro, lápiz de memoria) o en Internet (web, blog, wiki…)

En este caso, además de disponer de pizarra digital (y si puede ser también lector de documentos) en las aulas, será necesario disponer de un ordenador o dispositivo digital conectado a Internet para cada alumno (aulas 2.0), ya que su memoria auxiliar siempre debe estar a su disposición. También sería deseable que el centro tuviera una plataforma educativa con red de alumnos para cada clase….

¿Cuáles son los 4 principios del currículum bimodal?


El currículum bimodal pretende que los alumnos, motivados y confiados en sus posibilidades, adquieran un amplio vocabulario y desarrollen sus competencias mediante una construcción individual y compartida de conocimientos transferibles a situaciones habituales en su contexto. Para ello prescribe la aplicación de 5 principios, de los que los dos primeros constituyen los principios esenciales del currículum bimodal:

1.- Cuando realicen “actividades prácticas”, incluso en los exámenes prácticos, los alumnos siempre podrán consultar su memoria auxiliar: sus apuntes, libros, internet. Cada alumno irá construyendo su memoria auxiliar a lo largo del curso, ampliando y mejorando sus apuntes para que le proporcionen el apoyo necesario para realizar todo tipo de ejercicios en el marco de un tiempo limitado.

Las actividades prácticas (individuales o grupales), suponen la realización de una tarea (resolver problemas, analizar frases o procesos, evaluar situaciones o materiales, planificar y desarrollar proyectos, actividades multi-rol, realizar síntesis, valorar, crear…). Su objetivo es que los alumnos creen conocimiento (consultando información), lo apliquen a situaciones reales, lo compartan, discutan sobre ello… y desarrollen competencias.

 2.- Realización de múltiples “actividades de memorización comprensiva” para que los alumnos adquieran (tengan “in mente”) el glosario de la asignatura (conceptos, hechos, personas…)   

El objetivo de estas actividades (individuales o grupales)  es que el alumnado comprenda y memorice esta información, y luego la reconozca (en los textos y discursos), la utilice (al pensar, al hablar, al realizar otras actividades…) y sea capaz de explicarla  de manera adecuada a su edad y nivel educativo.  La evaluación se realizará mediante exámenes cortos tradicionales, donde los alumnos NO podrán consultar su “memoria auxiliar”.



3.- Realizar muchas actividades con evaluación continua y periódicos exámenes de control.  Todas las actividades que realicen los estudiantes recibirán un “feedback” y serán valoradas (utilizando notas, puntos…). Se aplicarán múltiples sistemas de evaluación: autoevaluación, corrección entre alumnos, presentación y corrección colectiva en la pizarra digital (PD), portafolio… Las actividades grupales  normalmente se presentarán a toda la clase en la pizarra digital y allí serán corregidas entre todos.

La corrección directa por parte del profesor de los trabajos de todos los estudiantes   se reservará para los exámenes de control.

5.- Tutoría intensiva. Se buscará el máximo desarrollo personal y social de los alumnos, considerando sus talentos y emociones.
Se atenderá especialmente al desarrollo de su autoestima y a la detección precoz de dificultades que puedan tenerlos estudiantes.

¿Qué son las actividades significativas multi-rol?

Con la finalidad de aumentar la motivación de los estudiantes y la contextualización de las actividades de aprendizaje en el entorno personal y social de los estudiantes, a lo largo del curso se les propondrá la realización un total de 12 actividades relacionadas con la asignatura y que exigirán por su parte la asunción de roles profesionales distintos.

Estas actividades, que a menudo podrán tener una orientación más o menos interdisciplinar,  generalmente se realizarán en grupo colaborativo y luego se presentarán en la pizarra digital para su valoración y mejora por parte de toda la clase. El uso habitual de las presentaciones multimedia para rendir cuentas de sus trabajos grupales, sin duda hará que los estudiantes se hagan competentes en el buen uso de estos potentes recursos comunicativos, de los que Franck Frommer (2011) no obstante afirma: «¡PowerPoint nos vuelve estúpidos!»… cuando se usa mal, claro.

Aunque cada profesor determinará cuales pueden ser estos roles, a título de ejemplo proponemos los siguientes:

·         Buscadores de información y recursos en libros, Internet…(citan fuentes)

·         Enciclopedistas: elaboran sus propios glosarios ilustrados de vocabulario.

·         Especialistas en un tema de la asignatura y hacen de blogueros, “curator”

·         Investigadores: experimentan, inventan…

·         Profesores: preparan un tema, lo explican en clase, a los padres…

·         Tutores de compañeros con dificultades. Y corrigen trabajos de otros.

·         Periodistas: entrevistas, reportajes, periódico escolar, radio/TV…

·         Críticos de obras de arte, textos literarios, vídeos documentales…

·         Hacen exposiciones: fotos, mapas conceptuales, líneas de tiempo, posters

·         Creadores de recursos: cuentos, artísticos, materiales didácticos…

·         Estudian casos y diseñan, desarrollan y evalúan proyectos

·         Aprendizaje servicio (en el aula –asesores  TIC…- y en el entorno social).

Muchas de estas actividades pueden contemplar las » 5 metahabilidades que deberían incorporar todos los currículums: descubrir lo que hay que hacer (comportarse éticamente, pensar de forma crítica, definir metas…); conseguir que se haga (planificar, resolver problemas, autoevaluarse…); hacerlo con otros (asumir el liderazgo, comunicarse, interactuar…); hacerlo de forma creativa (adaptar, investigar, diseñar…) y mejorar continuamente (reflexionar, ser proactivo y asumir riesgos)»(Prensky, 2011).

Importancia de la lectura en el currículum bimodal. ¿Qué 3 tipo de lectura se consideran?

En el currículum bimodal, que implica “aprender haciendo con apuntes e Internet y retener  vocabulario”,  se da gran importancia a la adquisición de un amplio vocabulario por parte de los estudiantes. Y para aumentar  la motivación de los alumnos hacia este objetivo nada mejor que vean lo útil que es disponer de un buen vocabulario: para leer sin dificultad, para hablar y expresarse mejor, para ser más imaginativo y creativo…

La lectura es fundamental para la formación de las personas porque nos  permite acceder al conocimiento almacenado por nuestra civilización, adquirir experiencias vicarias y aumentar continuamente el vocabulario. Nos referimos a la lectura comprensiva, analítica y crítica, donde el lector se concentra y valora críticamente la veracidad (considerando el contexto) y la utilidad de los textos para sus propios objetivos y crecimiento personal. Además exige imaginación, para descubrir las intenciones del autor, pues la letra no explicita todo lo que se dice y muchas veces admite diversas interpretaciones. Consideramos 3 tipos de lectura:

          Lectura profunda, reflexiva, para comprender nuevos vocablos en la enciclopedia.

          Lectura literaria, para disfrutar de un poema, texto narrativo…

          Lectura superficial para buscar nueva información en libros e Internet… Sí, la técnica de la lectura superficial no es algo negativo cuando la utilizamos al buscar información, constituye el procedimiento habitual ara ello. Autores como Nicholas Carr (2010) advierten que sería negativo si la lectura superficial sustituyera en todos los casos a la lectura profunda y la lectura literaria.

Convendría que cada día una pequeña parte de la clase estuviera basada en la lectura, lo que además nos permitiría comprobar la utilidad de tener un buen bagaje cultural para poder disfrutar de una lectura comprensiva fluida y sin continuas interrupciones para acceder al diccionario. Y tras la lectura sintetizar  lo que se ha leído, lo que ha proporcionado la lectura, lo que se ha aprendido… Como dice Daniel Cassany, “la adquisición y el uso del vocabulario  se optimiza con los aprendizajes formales que ha recibido el aprendiz, pero también, y sobre todo, con sus experiencias y su contacto con materias y temáticas diversas” (Cassany et al., 993)

También es importante la lectura de imágenes y audiovisuales y su interpretación y análisis crítico

La importancia de la tutoría. ¿Cómo queda el desarrollo integral de los alumnos? 

Como se ha comentado en la introducción, la Educación,  además de asegurar a los estudiantes la transmisión de la cultura que le acoge, debe facilitar a cada persona el máximo desarrollo integral de sus facultades. Y para ello, hoy como ayer habrá que realizar muchas actividades simultáneas o diferenciadas de las tareas memorísticas y de las tareas prácticas con apoyo documental.

En este sentido, “un error donde podemos caer es en la valoración excesiva de las áreas de conocimiento del lenguaje y de las matemáticas en detrimento de otras áreas como Educación Física, Educación Plástica, Musical y Tecnológica. De hecho son en estas áreas en donde se aplican o pueden aplicar metodologías más innovadoras, donde el alumno aprende a saber hacer y sobre todo a desarrollar su creatividad y a completar esa educación integral…” (Rey, 2011)

Resulta fundamental fomentar también la reflexión y el diálogo sobre la Ética y los valores, ayudar a cada estudiante a descubrirse y a conocer sus talentos (Robinson,2009) e inteligencias múltiples (Gardner, 2003), encauzar su  emotividad (educación emocional) y autoestima, cultivar su fuerza de voluntad  y autoconfianza, inteligencias múltiples, “que sólo se comprenden si se admite que un alumno puede ser inteligente también si es capaz por ejemplo de dominar su cuerpo, dibujar un cuadro, construir un invento, y no lo reducimos a si redacta bien o resuelve ecuaciones …” (Rey, 2011)

En este contexto, pensamos como Mark Prensky que todo ello debe integrarse en un currículum que considere » 5 metahabilidades que deberían incorporar todos los currículums: descubrir lo que hay que hacer (comportarse éticamente, pensar de forma crítica, definir metas…); conseguir que se haga (planificar, resolver problemas, autoevaluarse…); hacerlo con otros ( asumir el liderazgo, comunicarse, interactuar…); hacerlo de forma creativa (adaptar, investigar, diseñar…) y mejorar continuamente (reflexionar, ser proactivo y asumir riesgos)»(Prensky, 2011).

La acción tutorial de cada profesor en este sentido, y especialmente la labor del profesor-tutor de cada alumno, constituye el substrato sobre el que debe asentar este enfoque bimodal del currículum. Entre las actividades de tutoría destacamos:

·         Detección precoz de dificultades del alumno

·         Explicar a las familias el nuevo enfoque curricular (es necesario contar con su apoyo)

·         Ayudar al estudiante a descubrirse y conocer sus talentos (Ken Robinson)  e inteligencias múltiples: Howard Gardner (verbal, lógico-matemática, musical, espacial, cinestésica, interpersonal, intrapersonal), Robert Sternberg (analítica, creativa, vida práctica)

·         Encauzar su emotividad, desarrollar su inteligencia emocional.

·         Orientar la construcción de su autoestima, autoconfianza, optimismo

·         Cultivar buenas actitudes, fuerza de voluntad , asertividad.

·         Fomentar la reflexión crítica y la actividad creativa.

·         Promover el diálogo sobre la Ética y los valores.

·         Desarrollar su sociabilidad y solidaridad

·         Dar ejemplo, se aprende viendo lo que hacen las personas de referencia

El proyecto de tutoría del centro considerará objetivos de nivel académico,
de centro (puntualidad, respeto…) y de desarrollo personal del alumnado

El currículum bimodal y las famílias

La introducción del currículum bimodal supone un cambio sencillo, pero profundo, del planteamiento de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, por lo que es necesario informar bien a las familias (especialmente en Primaria y ESO), explicárselo y oír sus comentarios y posibles «peros», con el fin de lo comprendan y acepten.

Además de esta manera los padres estarán también en condiciones de orientar a sus hijos de acuerdo con estos planteamientos cuando hagan trabajos en casa, ya que ahora al promover el currículum bimodal una mayor autonomía del alumnado (trabajo con apuntes, TIC y/o otros materiales, libros…)  se podrán proponer tareas más variadas para hacer en casa. En el caso de los alumnos más pequeños, sin recargarles de trabajo, se pueden encargar tareas sencillas para realizar con la supervisión de la familia, que pueden contribuir a la  mejora de la comunicación y las relaciones entre padres e hijos y también con el centro.

Y finalmente hay que considerar la tutoría, uno de los principios del currículum bimodal y que pretende reforzar la autoestima y autoconfianza de los estudiantes, necesita del apoyo de la familia.


El currículum bimodal y las pruebas PISA

“PISA son las siglas en inglés del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Programme for International Student Assessment). Es un estudio comparativo, internacional y periódico que evalúa el rendimiento de los alumnos de 15 años, al finalizar la etapa escolar obligatoria, a partir de la evaluación de ciertas competencias consideradas claves, como la lectora, la matemática y la científica. Este proyecto evalúa la capacidad de los alumnos para aplicar los conceptos y desenvolverse en diversas situaciones dentro de cada área…” (OCDE, 2009).

Andreas Scheleicher, director del programa PISA de la OCDE, sintetiza así el nuevo papel de la Educación en este mundo actual en el que las fuentes de información están ya siempre a nuestro alcance, “el éxito educativo ya no consiste en reproducir el conocimiento del contenido, sino en extrapolar lo que sabemos y aplicarlo a situaciones nuevas. La educación, por tanto, tiene que tratar mucho más sobre formas de pensar, creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas y toma de decisiones; sobre formas de trabajar, incluida la comunicación y la colaboración; sobre herramientas de trabajo, incluida la capacidad de reconocer y explotar el potencial de las nuevas tecnologías, y sobre la capacidad de vivir en un mundo multifacético como ciudadanos activos y responsables» (Scheleicher, 2011).

En el mismo sentido David Bierley, experto en enseñanza emocional, ya advierte que  «lo que  se enseña a los niños hoy en la escuela está demasiado volcado en el pasado, en transmitir o que se sabía hasta ahora, en unos contenidos que luego se pueden medir en pruebas y exámenes; pero se deja de lado la otra parte, la que ayuda a descubrir a cada niño su propia individualidad  su forma de responder a los nuevos retos y a las nuevas situaciones… Es una manera de entender la educación solo como conservación y repetición del pasado en lugar de dar espacio a la creatividad individual que encuentre nuevas oportunidades en cada dificultad»  (Brierley, 2011)

 Pues bien, en este marco de superación de los planteamientos memorísticos tradicionales de la escuela, las pruebas PISA se enmarcan en la evaluación de aprendizajes por competencias, comprobando la capacidad de los estudiantes para extraer información y procesarla con vista a la resolución de una tarea.

Aunque hasta ahora no han considerado autorizar a los estudiantes a utilizar su “memoria auxiliar” o cualquier otra información externa, en general las pruebas proporcionan las informaciones básicas necesarias para realizar las tareas. Son actividades prácticas (ver algunas actividades de comprensión lectora y de actividades de matemáticas) que no pretenden medir la memoria de los jóvenes, buscan que los estudiantes demuestren que las saben hacer. Por otra parte la OCDE se plantea que en un próximo futuro algunas las pruebas se contesten a través de ordenador (LA VANGUARDIA, 2012).

¿Por qué se reduce el fracaso escolar con el currículum bimodal?


Actualmente hay muchos alumnos que suspenden exámenes prácticos porque para realizar sus ejercicios necesitan utilizar ciertas informaciones… que han olvidado (por ejemplo suspenden un examen de problemas porque no se acuerdan de las fórmulas). Pues bien, aplicando el currículum bimodal esto ya no volverá a suceder, ya no suspenderán más exámenes prácticos por culpa de haber olvidado unos datos. Solo suspenderán si, contando con la ayuda de sus apuntes o de Internet, no saben realizar los ejercicios en el tiempo disponible.

Resulta especialmente triste que buena parte de este 30% de alumnos que fracasan en sus estudios (ESO) lo hagan por suspender exámenes memorísticos, sin haber podido demostrar que más allá de esta limitación (muchas veces simplemente no han querido pasar horas y horas memorizando cosas para ellos sin sentido) tienen capacidades (a veces hasta brillantes) para desarrollar las competencias necesarias para su integración social. Y digo que resulta especialmente triste porque se les forzó a memorizar muchas cosas que hoy ya no necesitan saber de memoria… las tienen a dos clics en su «i-Phone». 

Al liberar a los estudiantes de la presión de memorizar tantos contenidos, pues ahora, de acuerdo con los principios del currículum bimodal, los ejercicios y exámenes prácticos los podrán realizar con el apoyo de su “memoria auxiliar”, lograremos que algunos alumnos con dificultades para memorizar no se desmotiven (ante su incapacidad para recordar) y con el apoyo de sus apuntes y otras fuentes perseveren ante los ejercicios y exámenes. Ante la expectativa de un posible éxito (“consultando las fuentes de información puedo hacerlo”) lograremos que algunos alumnos decidan trabajar más y por lo tanto aprendan más.

Así se desprende de las investigaciones realizadas en DIM-UAB durante el curso 2010-11 sobre “nuevas técnicas contra el fracaso escolar” y del informe del primer año de la investigación (2011-13)  sobre “currículum bimodal y contra el fracaso escolar” que está desarrollando actualmente DIM-UAB con el apoyo de la Fundación Telefónica.

Con el apoyo de la “memoria auxiliar” buena parte de los alumnos mejoran resultados de los exámenes prácticos, y los profesores pueden proponer ejercicios más complejos ya que los alumnos pueden proveerse de todo lo necesario para afrontarlos en sus apuntes. Además los estudiantes desarrollan competencias de gestión de la información al preparar y utilizar estos apuntes.

Por otra parte, el trabajo sistemático desde el primer día de clase con el glosario de la asignatura, alrededor del cual se realizan múltiples y variadas actividades de aprendizaje, permite al alumnado focalizar más en lo que es indispensable saber de la asignatura y, de esta manera, con una  más intensa y sistemática sobre los contenidos clave a memorizar también aumentan las posibilidades de mejorar los resultados e los exámenes memorísticos (que como siempre se realizan sin el apoyo de la “memoria auxiliar”)

El enfoque del currículum bimodal se puede empezar a aplicar en cualquier momento, con independencia del curriculum oficial prescriptivo, pues no interfiere con él.

A la espera de que las autoridades educativas realicen una profunda revisión del currículum oficial para actualizarlo a las exigencias de la sociedad actual, considerar el constructo de las «i-Persons» y empezar a aplicar el currículum bimodal puede contribuir a proporcionar una mejor formación a los alumnos y además puede contribuir a reducir el fracaso escolar.

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