Archive for marzo, 2011

Así fue la Jornada DIM-EDULIST

domingo, marzo 27th, 2011

Mundos virtuales, realidad aumentada, códigos QR, funcionalidades de la web 2.0, buenas prácticas de uso didáctico de las TIC, proyectos y experiencias, técnicas contra el fracaso escolar, aulas 1×1… fueron algunas de las temáticas que tratamos en esta XVIII Jornada DIM que organizamos conjuntamente con la Asociación ESPIRAL Educación y tecnología el 25 de marzo de 2011 en el Palacio de Congresos de Barcelona en Montjuïc.

En números, fueron 8 intensas horas de presentaciones (más de 30 ponentes), preguntas y contactos en los que participaron los más de 300 asistentes.

En http://ciberespiral.org/jornades11/dim-espiral/envio-de-comunicaciones/ podéis consultar ya muchas de las ponencias y un primer reportaje gráfico. En breve esperamos disponer de las restantes ponencias. Ver álbum elaborado por Mercè Foguet.

Y la próxima será ya en otoño, la XIX Jornada DIM, que se desarrollará en la Universidad Autónoma de Barcelona. Pero antes… aún tendremos muchas nuevas ocasiones para contactar y participar en proyectos que nos permitan aprender más, compartir lo que sabemos y seguir trabajando en la mejora de la Educación.

Para estudiar, ¿mejor el libro de papel?

domingo, marzo 13th, 2011

Comentarios al artículo “Para estudiar, mejor el libro de papel” de La Vanguardia (13-3-2011) elaborado con los resultados de la encuesta realizada en el Instituto Joan Miró de Cornellá de Llobregat por la profesora Mª Teresa Xanxo.

Algunos resultados de la encuesta

En este estudio, alrededor de los 2/3 de los estudiantes de la ESO que trabajan en aulas 1×1 (donde disponen de un netbook), manifiestan que “para estudiar prefieren utilizar los libros en papel”.

Aunque mayoritariamente dan buena valoración a los contenidos de los libros digitales, en general prefieren estudiar con los materiales impresos, sobre todo los libros (pueden disponer de versiones en PDF) y sus apuntes.

Finalmente comentan otros aspectos distorsionadores del estudio asociados al uso de los libros digitales: las distracciones al navegar por Internet (redes sociales y otros), la lentitud de las conexiones a Internet…

¿Estamos de acuerdo con estos principios?

A continuación, vamos a ver de analizar un poco estos datos. Desde nuestra perspectiva hemos de considerar tres principios:

1.- Hoy en día resulta imprescindible que los estudiantes adquieran las competencias digitales, y para ello los ordenadores deben estar “integrados” en el quehacer cotidiano. Ver al respecto: “Posicionamiento de ATI Catalunya sobre el posible abandono del Programa 1×1…

2.- Los recursos TIC en general, y los materiales didácticos multimedia en particular (donde se incluyen los libros digitales), abren un inmenso abanico de nuevas actividades que pueden mejorar la enseñanza y los aprendizajes de los estudiantes y reducir el fracaso escolar. No obstante, para ello, entre otras cosas, debemos cambiar nuestro sistema de evaluación, adecuándolo más a las exigencias de nuestros tiempos. Ver: “Reducir el fracaso escolar mejorando el currículum y con apoyos TIC

3.- Si no hacemos las cosas bien, aunque tengamos las TIC en el aula no conseguiremos ni la adquisición de las competencias digitales por parte de los estudiantes ni las mejoras en sus aprendizajes. Por cierto, en Primaria y ESO sugerimos para empezar un uso mínimo de los netbooks de un 30% del tiempo semanal de clase; queda mucho tiempo para seguir haciendo las actividades sin TIC que nos van bien y especialmente: lectura de libros, expresión oral, razonamiento, cálculo mental…

Comentarios al artículo y a la encuesta

Ante todo considerar que estamos comentando los resultados de una encuesta realizada a 153 alumnos de 1º, 2º y 3º de la ESO de un mismo centro. Por lo tanto es un “estudio de caso”, y sus datos no pueden generalizarse. Más allá de las características propias de sus profesores y estudiantes, este centro tiene sus normas de uso de los netbooks, su manera de evaluar los aprendizajes de los estudiantes, sus problemas de conexión a Internet… que obviamente determinan en gran medida la conducta y las vivencias de los estudiantes. Y estas experiencias orientarán consecuentemente las respuestas de los estudiantes a la encuesta.

Revisamos a continuación los problemas y otras observaciones que manifiestan los estudiantes:

– Fallos de conexión a Internet y lentitud de carga de los libros digitales. Efectivamente, si no hay una adecuada conexión a Internet, todos los alumnos no pueden utilizar los libros digitales a la vez. Sí pueden ser utilizados por el profesor y los alumnos en la pizarra digital, para realizar explicar y trabajos conjuntos ante ella. También podrán ser utilizados por los estudiantes en su casa. En clase, si la conexión a internet lo permite, se podrán utilizar para realizar actividades de estudio personal o trabajos en grupo (sin pretender que todos los alumnos accedan a la vez a una misma pantalla).

– Distracciones en Internet y uso de los netbooks en los cambios de clase. Como ya explicamos en “TIC en Educación: verdades a medias…” En primaria y ESO, los alumnos solamente deberían tomar el ordenador cuando el profesor lo diga; es decir, cuando deban hacer una actividad que les ha encargado el profesor. Por otra parte, en clase habrá unas reglas, que limitarán el uso de Internet a determinadas páginas y servicios. Y finalmente, cuando los alumnos trabajen con los ordenadores conviene que el profesor se mueva por la clase… a no ser que les esté monitorizando con un programa de control de red local.

– No es cómodo ir cada día con el netbook a cuestas. Sí, el proyecto 1×1 en Cataluña conlleva este inconveniente. Hay otras Comunidades que han optado por que los portátiles sean del centro y los alumnos trasladen en pendrive sus documentos entre casa. Ya en 2009 analizamos las ventajas e inconvenientes de cada opción en el portal de las aulas 2.0 y concluimos que: “Hoy en día, que ya tienen ordenador a casa un 80% de las familias con alumnos escolarizados, quizás no es necesario que los estudiantes se lleven el portátil a casa. Utilizando un lápiz de memoria o un disco virtual, puede haber continuidad entre el trabajo en la escuela y en casa. Para el 20% de familias sin ordenador se pueden buscar medidas incentivadoras, y en algunos casos se puede autorizar que ciertos alumnos se lleven el ordenador algunos días a casa.”

– La pantalla es demasiado pequeña. Sí, aunque no menor que los ipad, móviles, videoconsolas que tanto utilizan los jóvenes. En cualquier caso, si esto supone un problema, futuras dotaciones pueden hacerse con portátiles alrededor de 13” o 14″. Sobre todo si se adopta la opción de que los portátiles se queden en el centro y no se trasladen a casa.

– No se puede subrayar ni hacer resúmenes. Hoy por hoy en general no se puede subrayar. Pero es que cada tecnología tiene sus técnicas específicas de trabajo. ¿Verdad que los SMS en los móviles se escriben distinto que los e-mail con los portátiles? Pues el equivalente a subrayar y también a hacer los resúmenes ahora se realiza abriendo un documento de texto (o el blog del alumno, si lo tiene) y trasladando mediante “copiar y pegar” la información multimedia relevante que encontramos en el libro digital, otras webs… Luego se organiza, esquematiza o redacta según convenga. Fácil, ¿no? Además, si algún alumno prefiere seguir haciendo los resúmenes en papel, que lo haga, no importa que la fuente sea un libro en papel, un libro digital o la voz del profesor.

– Muchos alumnos combinan el libro digital con cuadernillos y apuntes en papel. Me parece muy bien. Y hasta recomendaría el uso simultáneo de libros en papel; en clase o en la biblioteca del centro podríamos tener los que fueran necesarios (así hasta evitaríamos un exceso de impresiones de los PDF). Uno de los principios de la Didáctica aboga por la utilización de múltiples recursos para facilitar los aprendizajes de los estudiantes, ya que así se puede dar mejor respuesta a sus necesidades formativas particulares y se puede atender mejor a sus diversos estilos cognitivos y de aprendizaje.

– Para estudiar, mejor el libro de papel. Si los exámenes son memorísticos, dado que no tenemos datos significativos que indiquen que el “uso no sistemático” de los ordenadores contribuyan a mejorar la memoria a largo plazo, parece que efectivamente el libro en papel puede ser mejor: lo podemos llevar a todas partes, subrayar y consultar en cualquier momento, nos destaca la información que debemos memorizar y nos la explica…

No obstante, si hacemos un “uso sistemático” de los recursos que aportan los libros digitales (vídeos, simulaciones, ejercicios autocorrectivos…), las cosas pueden cambiar. Uno de los principios de la Didáctica es la ley del ejercicio: “si se hacen más ejercicios (con motivación, claro), se aprende más”. Y los libros digitales, en Primaria y ESO, facilitan realizar muchos más ejercicios (corrección automática e informes de actividad de los alumnos), además de realizar los ejercicios en papel, debates… que el profesor considere. Por si fuera poco, sus múltiples recursos multimedia (que no tienen los libros en papel) facilitarán la comprensión e interconexión de los contenidos.

Finalmente, en los tiempos actuales, como siempre, es necesario que las personas dispongan de un amplio vocabulario, y para ello debemos comprender y memorizar muchos nombres, conceptos, personajes, fechas, leyes… Pero resulta igualmente indispensable que sepamos “hacer” cosas, resolver infinidad de situaciones problemáticas y muchas veces nuevas para nosotros utilizando las fuentes de información que ya siempre tendremos a nuestra disposición: memoria auxiliar, Internet… (ver: “Reducir el fracaso escolar mejorando el currículum y con apoyos TIC”). Por ello entendemos que las actividades prácticas en clase y los exámenes sobre las mismas (quizás un 50% del total de exámenes) deberían hacerse permitiendo a los estudiantes consultar estas fuentes informativas, y el libro de texto digital sería una de ellas.

Agradeceré comentarios en este blog. Tenemos mucho que aprender para hacer las cosas bien, y con los comentarios de todos, viendo de integrar con mentalidad abierta comentarios afines y contrarios, iremos creando conocimiento útil.

TIC en Educación: verdades a medias. ¿Qué dice el lado negativo? (1/2)

jueves, marzo 3rd, 2011

La realidad es compleja. Para interpretar el mundo y poder actuar sobre él, las personas construimos modelos que simplifiquen esta realidad manteniendo sus principales elementos y las relaciones más sustantivas entre ellos. Estos modelos nos permiten visualizar una realidad más manejable y actuar sobre ella.

Pero muchas veces los modelos que construimos no contemplan todos los elementos clave de la realidad sobre la que queremos actuar. Entonces es muy probable que nuestros planteamientos no sean del todo acertados y que nuestras acciones no obtengan los resultados esperados.

A continuación presento una serie de afirmaciones que se pueden oír estos días sobre aspectos negativos de la actual aplicación de las TIC en Educación. Como veremos, aún siendo ciertas, se construyen en un marco limitado de la realidad y a menudo son consecuencia de haber hecho mal las cosas. Nos vamos a centrar en clases de primaria y ESO. Pero en gran medida lo que aquí se comenta puede hacerse extensible a aulas de otros niveles educativos.

Si queremos mejorar la Educación, debemos tener muy en cuenta estos posibles aspectos negativos, precisamente para evitar que se den. Y para ello debemos documentarnos en buenas prácticas y formarnos más, para hacer las cosas bien.

EN LAS AULAS 2.0 VAMOS A TENER MÁS PROBLEMAS

– Al introducir las TIC (pizarras digitales, netbooks…) en las aulas de clase, el profesorado debe enfrentarse a nuevas preocupaciones y problemas.

Verdad absoluta. Cuando compramos una máquina (lavadora, coche, móvil….) siempre pasa lo mismo: llegan problemas de averías, mantenimiento, dependencia, medidas de seguridad… Y en el caso que nos ocupa además hemos de considerar los problemas de alimentación eléctrica y sobre todo de conexión a Internet.

La cuestión es valorar si las ventajas que nos proporcionan estas máquinas superan con creces estos inconvenientes. En caso contrario, lo sensato será prescindir de estas máquinas.

Recordemos que las razones para el uso educativo de las TIC son esencialmente tres: para que los estudiantes adquieran las competencias digitales, facilitan la realización de algunas tareas (¿quién hace aún sus apuntes con la máquina de escribir?) y facilitan la realización de muchas más actividades de aprendizaje (innovación educativa que puede mejorar aprendizajes y reducir el fracaso escolar).

– A menudo las infraestructuras TIC de los centros docentes están mal, y esto genera muchos más problemas.

Verdad absoluta. Pero se soluciona fácilmente: basta con poner las infraestructuras adecuadas: disponer de un adecuado ancho de banda en Internet, seguridad en las aulas, sistema de alimentación eléctrica para los netbooks… Y por supuesto se debe organizar un sistema para su mantenimiento. En los próximos años, en cada centro igual que ahora hay un conserje habrá también un “técnico informático” que se encargará del mantenimiento de los equipos y de la intranet/plataforma educativa.

Mientras, si no disponemos de las condiciones adecuadas para trabajar bien con las TIC y estos problemas dan lugar a que los procesos de enseñanza y aprendizaje sean menos productivos que antes, es mejor que trabajemos sin TIC.

LOS PROFESORES NECESITAN FORMACIÓN PARA INNOVAR CON LAS TIC

– Las TIC no se están usando para innovar las metodologías didácticas.

Verdad a medias. Hay muchos profesores que, sobre todo los dos primeros años de estar en aulas con TIC, las utilizan solamente de apoyo a actividades y métodos de trabajo tradicionales: para buscar información y recursos en Internet y para explicar las lecciones en la pizarra digital. Sus alumnos buscan información en Internet, realizan ejercicios autocorrectivos con el ordenador y hacen trabajos que a veces presentan en la pizarra digital. Y poco más.

Pero también es cierto que hay muchos profesores que con las TIC realizan también múltiples actividades que, además de individualizar más la enseñanza, facilitan el aprendizaje autónomo de los estudiantes, el desarrollo de su criterio y su creatividad…

En cualquier caso, detrás de la falta de innovación didáctica en el uso de las TIC suele estar una falta de formación adecuada por parte del profesorado. Los profesores que conocen los modelos innovadores y eficientes de uso didáctico de las TIC, suelen aplicarlos. En este sentido, conviene que en cada centro haya un profesor que actúe como “coordinador TIC” difundiendo ejemplos de buenas prácticas en el uso didáctico de las TIC y dando apoyo a los profesores que lo soliciten.

– A los profesores les falta formación y confianza en el manejo de las TIC, por esto las utilizan poco con los estudiantes.

Verdad a medias. Hoy en día, prácticamente todos los profesores manejan los instrumentos básicos de las TIC que deben utilizar ya todos los ciudadanos: editor de textos, navegador de Internet y correo electrónico.

Y aunque un profesor disponga solo de estos conocimientos, puede gestionar infinidad de actividades de enseñanza y aprendizaje con apoyo TIC y puede ir aprendiendo poco a poco el manejo de otros instrumentos TIC que requieran las circunstancias: la plataforma educativa del centro, el programa para elaborar presentaciones multimedia…

Pensamos que esta baja predisposición al uso de las TIC en las aulas se debe más a la falta de formación en el uso didáctico de las TIC que en la falta de formación sobre su manejo. Muchos profesores desconocen tanto las mejores actividades que se puedan realizar con el apoyo de las TIC y que claramente facilitan los aprendizajes de los estudiantes como los aspectos organizativos básicos que hay que tener en cuenta cuando se trabaja en aulas 2.0. Y si no ven un claro “valor añadido” en el uso de las TIC, se resisten a utilizarlas.

Finalmente, otro factor que inhibe al profesorado es que en muchas aulas hay deficiencias infraestructurales que dificultan el uso e los instrumentos TIC: poco ancho de banda de Internet, que ralentiza mucho los accesos a la información, problemas de cobertura de las redes WIFI, sistemas antivirus ineficientes…

En cuanto a la falta de confianza y soltura en el manejo de las TIC en las aulas que manifiestan muchos profesores, es consecuencia de la escasa utilización de las mismas. Adquirimos confianza en el uso de una máquina (coche, horno…) a medida que acumulamos horas de uso.

– Algunas de las mejoras constatables al utilizar TIC en las aulas: mayor motivación y participación del alumnado, mayor individualización de la enseñanza… solamente se dan cuando el profesorado tiene un buen nivel de formación en el uso educativo de las TIC.

Cierto. Las TIC son una nueva herramienta que, como todas las herramientas, debe saber utilizarse adecuadamente en cada contexto, para poder disfrutar de sus ventajas.

PROBLEMÁTICAS CON LOS CONTENIDOS MULTIMEDIA Y LOS LIBROS DIGITALES

– En las aulas 2.0 (1 ordenador x 1 alumno) NO son imprescindibles los libros digitales.

Verdad absoluta. En estas aulas podemos considerar tres escenarios: usar libro de texto en papel, usar libro de texto digital o no usar ningún tipo de libro de texto. En cualquier caso, disponiendo de netbooks los alumnos siempre pueden acceder (orientados por el profesor) a los infinitos recursos didácticos multimedia gratuitos de Internet.

No obstante, de la misma manera que disponer de una información adecuada para tratar los temas esenciales de las asignaturas y contar con múltiples ejercicios a punto de utilizar ha sido una gran aportación al profesorado por parte de los libros de texto en papel, ahora los libros de texto digitales además de seguir ofreciendo esto proporcionan vídeos, animaciones y simulaciones, ejercicios autocorrectivos… un claro y enorme valor añadido. Y además siempre actualizado y por un coste menor.

Por supuesto los profesores que preferían no utilizar libro de texto, es lógico que ahora tampoco quieran utilizar los libros de texto digitales. Además, si disponen de un aula 2.0 están de enhorabuena, pues en Internet tienen de todo para trabajar con el alumnado.

– Al utilizar libros de texto digitales se pierde mucho tiempo en clase esperando que se descarguen los contenidos en los ordenadores de los alumnos.

Verdad a medias. Si disponemos de un ancho de banda de acceso a Internet adecuado, esto no pasará.

Y si nuestro ancho de banda es pequeño, entonces lo que debemos de hacer es evitar que esta situación se produzca, utilizando metodologías que no exijan la descarga simultánea de los mismos contenidos en todos los ordenadores de los estudiantes (especialmente cuando se trate de vídeos).

Por ejemplo. Si el profesor o unos estudiantes están explicando un tema con el apoyo de los contenidos del libro de texto digital en la pizarra digital, los demás alumnos escuchan toman notas, hacen preguntas, debaten, corrigen… pero sin usar el ordenador, o por lo menos sin utilizar los libros digitales. Luego, tras esta actividad colectiva, se les autoriza a estudiar por su cuenta en el libro digital, y como cada uno irá a su ritmo, las descargas de contenidos no serán tan simultáneas.

Por supuesto hay muchas más técnicas que se pueden aplicar para evitar estos problemas: proponer diversas actividades a los estudiantes, unas con libro de texto digital y otras con otros medios), orientar algunos de los trabajos a realizar con los libros de texto digitales en casa… Nuevos instrumentos exigen nuevas técnicas, nuevas metodologías.

– Trabajando con los libros de texto digitales hay alumnos que terminan pronto la tarea y entonces se dedican a jugar con los ordenadores.

Verdad a medias: los alumnos tienen ganas de jugar, el ordenador es un gran juguete (entre otras cosas) y si les dejamos juegan con él… o lo utilizan para buscar información para un trabajo que tienen que realizar o sobre un tema que les interesa.

En cualquier caso, para evitar que ocurra esto, tenemos muchas posibilidades, como por ejemplo organizar la actividad de manera que los alumnos que terminan antes tengan la oportunidad de hacer otra tarea complementaria (con o sin ordenador) que les resulte atractiva (alguna actividad creativa, de búsqueda de información en Internet para presentar después a todos en la pizarra digital…). A los alumnos no les gusta estar inactivos, y si no prevemos y orientamos sus actividades, serán ellos los que decidan.

Por otra parte, en los libros de texto digitales suele haber una gran cantidad de ejercicios, algunos de ellos de ampliación de conocimientos, que pueden utilizarse para que los alumnos más rápidos puedan seguir aprendiendo cuestiones más avanzadas del tema. Además, como la mayoría de los ejercicios son autocorregibles, se pueden encargar más tareas a los alumnos sin sobrecargar el trabajo del profesor, que recibirá informes con la actividad realizada por sus alumnos (número de ejercicios, aciertos, tiempo dedicado…), y podrá reforzar personalmente a los alumnos que lo requieran

– Los ejercicios autocorregibles que al fallar dan la respuesta no estimulan el esfuerzo del alumno ni le ayudan a memorizar.

Verdad absoluta. Los alumnos buscan muchas veces el mínimo esfuerzo. Si contestan mal una pregunta cuando el programa les da la respuesta correcta, puede ser que no le presten atención; total, ya han perdido los puntos.

Para reducir este efecto, conviene que cuando se equivocan el programa les dé más oportunidades, y si puede ser les proporcione ayudas, permitiendo al alumno que lo intente un par de veces más, con posibilidad de puntuar algo.

De todas maneras esto no solo pasa al realizar ejercicios autocorrectivos. Cuando se hacen los ejercicios en papel y se corrigen luego en la pizarra, el interés de muchos alumnos tampoco suele ser mayor aunque se vea obligado a tachar su respuesta y escribir “en rojo” la respuesta correcta. Y cuando el profesor devuelve los cuadernos con los ejercicios corregidos, también hay alumnos que se limitan a mirar la nota que les ha puesto.

EN LAS AULAS 2.0 LOS ALUMNOS SE DISTRAEN MÁS

– Entre clases y en los recreos, usan los ordenadores para jugar y entrar en sus redes sociales

Verdad a medias. Algunos alumnos lo hacen… si se lo permitimos. Y no siempre para jugar, a veces también para comentar con los compañeros una tarea o la información que han encontrado útil para un trabajo.

En cualquier caso, si los profesores creen que no debe ser así, basta con que manden apagar los portátiles y prohíban su uso entre clases o en los recreos. Por otra parte, el centro también puede limitar y filtrar los accesos a Internet desde su red local.

– Los alumnos se distraen en clase con Internet

Verdad a medias. Los alumnos se distraen con Internet… si no hacemos las cosas bien.

En primer lugar recordemos que en primaria y ESO, los alumnos solamente tomarán el ordenador cuando el profesor lo diga; es decir, cuando deban hacer una actividad que les ha encargado el profesor, que ya habrá previsto un tiempo ajustado para la tarea (no conviene que sobre mucho tiempo). Y además les habrá dado motivos para que quieran hacer la actividad; un docente que no sabe motivar a sus alumnos, no puede ser maestro.

Por otra parte, en clase habrá unas reglas, que limitarán el uso de Internet a determinadas páginas y servicios. De la misma manera que hay reglas que prohíben pintar las paredes. Y se supone que el profesor tendrá autoridad y habilidad para hacer que se cumplan. Un docente que no controle su clase, no puede ser profesor en ella.

Finalmente, cuando los alumnos trabajen con los ordenadores conviene que el profesor se mueva por la clase. Si se queda sentado en su mesa, aumentan las posibilidades de que algunos alumnos se distraigan en Internet… a no ser que les esté monitorizando con un programa de control de red local.

– Los alumnos se distraen en casa con Internet

Verdad absoluta. Distraerse un poco cuando ya se han hecho los deberes (si los hay) puede estar bien. Pero hay que evitar abusar de estas distracciones o priorizarlas por delante de las obligaciones. Y esto es difícil para las familias. Lo trataremos con detalle en un próximo artículo.

CON LAS TIC NO MEJORAN LAS NOTAS Y HASTA APRENDEN MENOS

– Las TIC son las responsables de la instauración de la cultura de la facilidad, la inmediatez, la diversión y el no esfuerzo.

Afirmación gratuita que ha parecido en algún medio de comunicación.

Cuando veo a los estudiantes experimentando ante un simulador de circuitos eléctricos, o preparando una presentación multimedia para explicar un tema a sus compañeros ante la pizarra digital, o resolviendo problemas utilizando Internet como memoria auxiliar (ver artículo)… me da la impresión de que se están esforzando y están aprendiendo competencias imprescindibles para vivir en la sociedad actual.

Por supuesto, sigue siendo imprescindible que cada alumno tenga un buen vocabulario (con él estructuramos nuestro pensamiento y nos comunicamos). Y el vocabulario lo aprenderemos leyendo, estudiando (a veces con TIC) y memorizando… y también nos exigirá esfuerzo. Los tiempos actuales exigen aunar tradición e innovación tecnológica.

– El tiempo que los estudiantes están haciendo cosas con las TIC no “leen”, ni escuchan al profesor o a otros compañeros para aprender cosas y debatir.

Verdad casi absoluta. Lo que pasa es que con el ordenador pueden hacer otras cosas también muy importantes para su formación. Y si el ordenador se usa menos del 50% del tiempo semanal de clases, queda mucho tiempo para “leer”, escuchar, expresarse, debatir…

Por otra parte, con el ordenador frecuentemente “leen”, y a veces leen mucho. Pero sin entrar aquí en más detalles (le dedicaremos un artículo próximamente), aceptamos que a menudo la lectura ante el ordenador es más “superficial”, está más dedicada a buscar información que a recrearse con ella y profundizar en su significado.

– Si los alumnos lo hacen todo con los ordenadores, perderán su caligrafía y su ortografía, pues escriben muchas veces con las abreviaturas habituales en los mensajes SMS.

Verdad absoluta: si los dejan de escribir a mano y los profesores les toleran que escriban en formatos SMS, perderán su caligrafía y su ortografía.

Pero hacer esto significa que los profesores estamos haciendo mal nuestro trabajo.

En primer lugar, el uso de los ordenadores que recomendamos en primaria y ESO (por término medio) se sitúa por debajo del 50% del tiempo semanal de clase. Es decir, muchas de las actividades se seguirán realizando mediante escritura manual.

Y por otra parte, si cuando un alumno presenta un trabajo con abreviaturas SMS o muchas faltas de ortografía, se le devuelve con un tachado y con la orden de repetición bajo pena de obtener un “0” (cero)… creo que pronto aprenderán a diferenciar lo que se puede hacer al enviar un mensaje SMS y lo que se debe hacer al presentar un trabajo en la escuela.

– Trabajando con las TIC, no hay constancia clara de mejora de los rendimientos académicos de los estudiantes, no mejoran sus notas.

Verdad a medias. Efectivamente, en las investigaciones que venimos realizando en el grupo de investigación “Didáctica y Multimedia” (DIM-UAB) sobre el uso educativo de las TIC vamos comprobando que generalmente, aunque los profesores afirman que los alumnos están más motivados, participan más en los trabajos y aprenden más…, luego las notas de los estudiantes no manifiestan mejoras significativas. ¿Por qué ocurre esta paradoja?

Pues por una parte vamos comprobando que realizando buenas actividades de aprendizaje con el apoyo de las TIC los alumnos, además de comprender mejor los contenidos, mejoran muchas de las competencias básicas (tratamiento de la información y competencia digital, comunicación lingüística, aprender a aprender, autonomía e iniciativa personal…), pero en general no mejoran de manera significativa la memorización a largo plazo de los contenidos, a no ser que se elabore un programa de tareas sistemático y personalizado con tal fin, en cuyo caso con TIC o sin TIC habrá mejoras en la retención de conocimientos.

Y por otra parte lo que ocurre es que la mayoría de los exámenes son memorísticos, o al menos requieren que el alumno disponga de una «información» memorizada para poder afrontar los ejercicios en los que se van a valorar sus competencias. Si las notas de los alumnos recogieran más los aprendizajes competenciales (que por otra parte se propugnan como esenciales hoy en día), entonces sí que la realización de actividades con apoyos TIC facilitaría una mejora apreciable del rendimiento académico.

Con todo, próximamente vamos a experimentar el uso de los libros digitales y sus ejercicios autocorregibles de manera sistemática y personalizada, para comprobar si se logran también mejoras en los aprendizajes memorísticos.

– Cuando encargamos “deberes” para hacer en casa con Internet, algunos alumnos argumentan que no los han hecho porque no se pudieron conectar a Internet.

Sí, y otras veces será porque se ha ido la luz, porque han ido al médico… esto ha pasado siempre.
Ahora Internet puede ser simplemente una excusa más. Los buenos profesores siempre han sabido gestionar estas situaciones en tutoría con estos alumnos.

Y PARA TERMINAR: EL COSTE

– Las TIC tienen un coste elevado y los centros docentes tienen muchas necesidades. La Administración educativa y la dirección del centro deben establecer prioridades.

Verdad absoluta. Para empezar conviene distinguir entre lo imprescindible y lo deseable, y se debe empezar atendiendo lo primero.

En este marco, podemos considerar que hoy en día las pizarras digitales ya han demostrado sobradamente sus ventajas y su aceptación general por el profesorado (ver investigaciones DIM-UAB), y resulta imprescindible (y barato) disponer de ellas en las aulas de clase. En los centros que ya tienen un ordenador y conexión a Internet en las aulas, basta con colocar un videoproyector (unos 400 euros) para tener una pizarra digital simple. Luego, lo deseable será ir dotando a las aulas de tableros interactivos para convertir estas pizarras digitales en pizarras digitales interactivas.

Respecto a los portátiles de los alumnos (aulas 2.0), está claro que poder disponer de un ordenador en clase cuando convenga permite hacer muchas más actividades de aprendizaje, individualizar más la enseñanza y facilitar la adquisición de muchas competencias básicas, empezando por las competencias digitales. Pero esto se puede hacer de muchas maneras: por ejemplo tener un carro de portátiles compartido entre 2 o 3 clases, que cada alumno tenga a su disposición un portátil en la escuela, que cada alumno traiga su portátil de casa (modelo 1×1 catalán).… En cada contexto hay que ver cuál es la mejor opción, y sobre todo esta integración de las aulas 2.0 debe hacerse de manera progresiva y asegurando previamente la adecuada formación al profesorado.

Otros recursos como las plataformas educativas de centro, los libros de texto digitales, los lectores de documentos… multiplicarán la funcionalidad de las pizarras digitales y los ordenadores. Y en cada caso habrá colocar en estas listas de lo imprescindible o lo deseable.

Ver también: Reducir el fracaso escolar mejorando el currículum y con apoyos TIC, donde se introduce el concepto de MEMORIA AUXILIAR

Continuará…